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domingo, 16 de septiembre de 2012

La encontré.

¡Por fin! Y cuando pensé que mi vida no podía ser mejor, te encontré. Lo logré, luego de tantos desamores, tantas lágrimas, tantas heridas; llegaste tú. Tú pegaste cada pedazo roto de mi corazón, arreglaste con risas lo que ellas arruinaron con lágrimas.

— ¿Soy feliz? —Me pregunté a mí mismo.

— Desde aquella mirada, aquella sonrisa, aquél beso, empezamos a hacerlo. —Me respondí.

No sé si seas el amor de mi vida, pero haré que cada segundo lo parezcas.
No te encontré, nos encontramos. Tú me hiciste volar sin necesidad de tener alas, en un beso encontré todo eso que siempre busqué. Soñé con tu existencia, se hizo realidad. Tuve la fe, la razón, la esperanza de que algún día encontraría a la mujer de mi vida. Y tú eres la que más se ha acercado a esos planes.

En aquella mirada me di cuenta de que sí, de que eras la persona indicada, la que siempre esperé, no espero una vida junto a ti, solo quiero pasar los mejores momento de mi vida a tu lado. Simplemente porque lo eres todo.

Cada noche que no estás aquí, te pienso, nos anhelo, nos sueños.

Somos nada, empezando por ser todo, te extraño aún estando aquí, a mi lado.

 ¿Qué tanto me amas?  —Me pregunto. Lo suficiente como para jamas hacerte sufrir  —Le respondí. 



Gracias por dejarme encontrarte, encontrarnos.

jueves, 12 de julio de 2012

Aquella "oportunidad"


Hablemos de aquella segunda oportunidad que nunca aproveché, que nunca valoré, la utilicé como si fuese la primera que me daban. Ya no te brindarás jamas, te he perdido, tenía que subirme al tren, aquel tren donde iba esa oportunidad

Se marchó sin decirme a dónde iba o si volvería, lo he perdido, esperen... ¿Será que lo perdí?     
pero, ¿En qué momento? ¿Será que llegué tarde? ¿O la vi y la deje pasar? pero el punto es que ya se fue, se esfumo, no volverá más. 

Aún veo pasar oportunidades pero no como la que perdí, la que se fue. Ya no me siento yo desde aquel día. ¿Dónde se encontrará ahora? ¿Estará siendo aprovechada por otra persona? ¡Bah! la culpa es mía.

Tengo una meta, es volver a ver pasar aquel tren, no dudaré en montarme.

miércoles, 4 de julio de 2012

¿Podemos enamorarnos sin sufrir?


A veces por más hermoso que sea enamorarnos; se nos olvida una cosa, que podemos terminar sufriendo o hasta peor.

Antes que todo, no podemos enamorarnos de cualquier persona sino de esa persona con la cual hemos compartido momentos especial, la conocemos por completo y sabes que eso persona no te hará sufrir, o que hasta tú la puedes hacer terminar sufriendo a ella/él.



¿Por qué sera que en vez de amor nos ofrecen desamor, ilusión, ahogo, insatisfacción y dolor emocional?
Si te vas a enamorar no abras mucho tu corazón, puede terminar roto o simplemente no tenga ganas de volverse a enamorar mas. A veces nos exponemos tanto que terminamos realmente lo que no nos imaginábamos, sufriendo.

¿Te has preguntado algunas vez por qué te enamoras de personas de las personas equivocada? ¿Por qué te involucras con quien no te pertenece?

¿No quieres sufrir? Simple enamorate de un amor sano no produce angustia ni amargura, sino bienestar y plenitud.


 John Urbina

martes, 3 de julio de 2012

La mirada es:

Hay miradas que trasmiten confianza, amor, ilusión, alegría, incertidumbre. A veces nos dice mucho una mirada de otra persona, de hecho, lo dice todo.

Una mirada nos puede enamorar, nos puede convencer de hacer algo; pero también depende de la persona. A veces con tan solo una mirada podemos llegar a perdonar el mas grande pecado, son de esas miradas que dicen perdóname, no lo volveré a hacer. Podemos ver en los ojos de una persona si nos quiere, si nos odia.

No siempre nos van a trasmitir felicidad, a veces nos pueden trasmitir soledad, ilusión o hasta odio. Muchas veces trasmitimos amor verdadero tan solo desde los ojos.

No nos hace falta decir te quiero, si con la mirada podemos decir te amo, con una mirada podremos decir "Quédate, no te vayas" a eso le llamamos una mirada de convencimiento.

Si tan solo a veces pudiésemos entrar en una mirada, existen esos minutos de silencio que solo se puede hablar con la mirada, dile te quiero... Con la mirada, ella te responderá yo también te quiero... También con una mirada.


  John Urbina.