Hablemos de aquella segunda oportunidad que nunca aproveché, que nunca valoré, la utilicé como si fuese la primera que me daban. Ya no te brindarás jamas, te he perdido, tenía que subirme al tren, aquel tren donde iba esa oportunidad.
Se marchó sin decirme a dónde iba o si volvería, lo he perdido, esperen... ¿Será que lo perdí?
pero, ¿En qué momento? ¿Será que llegué tarde? ¿O la vi y la deje pasar? pero el punto es que ya se fue, se esfumo, no volverá más.
Aún veo pasar oportunidades pero no como la que perdí, la que se fue. Ya no me siento yo desde aquel día. ¿Dónde se encontrará ahora? ¿Estará siendo aprovechada por otra persona? ¡Bah! la culpa es mía.
Tengo una meta, es volver a ver pasar aquel tren, no dudaré en montarme.

